¿QUÉ ES LA MAGIA?


La magia es el poder de los poderes manifestado en ti, y a partir de ese momento comenzará a ser tuyo, o pertenecerlo tú a Él. Es lo mismo. La magia es tu propio poder hecho realidad más allá de los límites que impone la naturaleza. La magia es tu poder en libertad si estás dispuesto a abrir tu mente y desechar viejos conceptos.

¿Poder bueno? ¿Poder malo? Eso no importa. ¿Qué es lo bueno? ¿Para quién? ¿Qué es lo malo? … ¿Para quién? Al Universo esas cosas no le importan.

El poder del Universo es la esencia de la magia. Es una fuerza infinita que está allá afuera, atenta a tus pensamientos, si es que los tienes, o sabes formularlos de la manera coherente.

La esencia de la magia es el poder ¿Y qué hay más grande y poderoso que el Universo mismo? Pero todos tenemos necesidad y deseo de poder…. TODOS… ¿Qué es lo que nos permite obtenerlo traspasando los impenetrables límites de la naturaleza? ¿Qué se necesita para que se nos permita trasponer el umbral de lo humanamente posible?

Seguramente en este mismo momento la pregunta más importante dentro de tu mente sea esta: ¿Tú tienes la capacidad de hacer magia?

La respuesta –afirmativa o negativa– depende de si estás dispuesto a desechar tus viejas creencias. Todas. Te pondré un ejemplo: la gema más dura es inexistente, y en el momento en que dejes de ver una piedra se convertirá en polvo entre tus dedos. De hecho, no hay piedra. Todo en lo que siempre has creído y confiado es una ilusión. Hay algo más detrás de lo evidente.

¿Sabías que la aceptación de la magia implica renunciar a tu pasado y doblegarte implícitamente ante sus nuevos conocimientos?

Si tú dudas, la magia no será en ti. Si desconfías, igual.

Debes creer, como un niño pequeño cree en el amor incondicional de su madre. La magia es celosa y no acepta que en la misma mente habite la duda y menos los dogmas arcaicos nacidos del hambre machista de poder y riqueza ¿Para qué quieres riqueza cuando te das cuenta de que te has unido al Universo, que lo es todo? La magia se retira en cuanto la suspicacia o el miedo llegan, dejando esa mente vacía, pronta a ser llenada de cualquier otra cosa: dioses misóginos creados por el hombre, la arrogancia, el falso amor… lo que sea. La esponja vacía absorberá cualquier porquería que haya alrededor.

Es necesario que te advierta que la “magia” no tiene nada que ver con el espectáculo realizado por un tonto para engañar a otros tontos. Son ilusiones ridículas nacidas del negocio de engañar a los que quieren ser engañados. No confundas “magia” con “truco”, porque los trucos son usados por los que no tienen magia para engañar a los que no saben qué es la magia. La palabra truco significa engaño. Magia significa: potestad sobre lo pensabas imposible. Al respecto tengo una pequeña anécdota que contarte: Cuando yo era niño, a mi ciudad llegó un famoso mago. Yo adoraba la magia y mis papás pagaron para que yo pidiera verlo. En un momento de su acto, el mago me escogió a mí de entre toda la audiencia del teatro. Me dio unas tijeras y me ordenó que cortara una cuerda que él sostenía con ambas manos. Yos corté la cuerda. Vi cómo la cuerda fue cercenada por el acero de las tijeras. El mago apretó ambos trozos en su puño y sacó nuevamente la cuerda completa, restaurada completamente… Yo era un niño y por supuesto fui engañado, principalmente porque quería ser engañado. Este truco tiene dos explicaciones. 1) El mago era un semidiós que logró que en tres segundos los átomos de la cuerda seccionada obedecieran sus deseos y se reorganizaran espontáneamente creando nuevas fibras… 2) Lo que yo vi no era la misma cuerda, sino otra que el mago tenía escondida en su puño… ¿Cuál de las dos explicaciones es la más plausible? Así es como funciona el negocio de engañar a los que necesitan ser engañados.

¿Vamos muy aprisa? Discúlpame, ojalá pudiera transmitirte este conocimiento de manera instantánea para que te sumes al cambio global que ya está ocurriendo. Yo mismo tardé años en comprender lo que ahora te digo, pero no te preocupes, no dejaré que perdamos el tiempo.

Vayamos hacia atrás para poder ir hacia adelante. Los orígenes… La palabra es el origen porque es una idea condensada que germina en nuestra mente. Las palabras tienen magia (a veces poca, a veces mucha), pero la gente no lo sabe ¿Sabías tú eso? Por eso los magos (los que conocen el secreto) esconden su nombre, para no revelar demasiado acerca de ellos mismos. ¿Sabías tú eso? La palabra magia nos dice mucho acerca de ella misma. Analicémosla para que comience a entregarnos su jugo.

MAGIA.- Cualidad que traspone la lógica convencional. Proviene del persa magus, que significa “tener poder”. El sánscrito tiene la connotación de “mover”. En griego, “magia” tiene el sentido de “hacer arte”, y es verdad, porque el arte sin magia es estéril, y viceversa. Para nosotros, Magia es la llave que nos permitirá utilizar en nuestro beneficio el gran poder del Cosmos para lograr lo que deseamos a través de actos que los no iniciados no podrán comprender.

Si crees que Dios es un señor (del sexo masculino, por supuesto) que habita en el cielo y dedica su inmenso poder e intemporalidad para vigilarnos, juzgarnos y castigarnos, estás dominado por creencias absurdas que postergan tu crecimiento mental. Semejante patraña sólo habitará en tu mente si tú necesitas ser engañado. Si crees que Dios es un macho misógino, estás del lado equivocado. Si crees que Dios es capaz de castigar a alguien por no pertenecer a la civilización correcta, se debe a que tu mente es propiedad de personas que se benefician de tu ignorancia.

Deja de divinizar conceptos creados por los seres humanos para dominar a otros seres humanos dispuestos a ser esclavizados a través del miedo a lo desconocido.

Y lo desconocido es justamente lo que vamos a entregarte aquí. Abre tu mente a lo que vas a leer a continuación…

Lo que tú llamas Dios es en realidad el Universo.

El Universo no creó a los humanos como los sacerdotes arcaicos imaginaron. Es curioso (por no decir risible) que las “sagradas escrituras” hayan sido “escritas” por el creador del Universo y al mismo tiempo no contengan ninguna información importante ni útil acerca del Universo. No. La Biblia, el Corán, la Tora, el Talmud y los cánones del Budismo no son más ciertos que el Popol Vuh o el Rig-veda. Son libros con sabiduría pragmática, es verdad, pero no son divinos. Son libros que “explican” el surgimiento de todo lo que podemos ver tanto como su imaginación se los permitió, pero bastó que Galileo tuviera un telescopio rústico para echar abajo todo. Atiende este razonamiento: si la Tierra no es el centro del universo, entonces no somos las criaturas preferidas de Dios, entonces no hay pueblos elegidos, entonces no tenemos el derecho de masacrar a otras culturas para robarles sus recursos, entonces…  entoncesentonces

Los libros sagrados son importantes, dicen cosas que no debemos ignorar, pero no podemos creer lo que dicen y menos OBECDERLOS. Entiende esto para que podamos avanzar más aprisa: la Inteligencia Divina no puede ordenarle a unos humanos que destruyan a otros humanos por entender a Dios de una manera diferente. Dios es el Universo, no tiene ego. Piensa: no es lógico que el Universo haya creado a los humanos y luego les niegue el conocimiento de su propia existencia, para más adelante castigarlos y destruirlos por ignorar lo que no les hizo saber de manera explícita desde el principio.

Si es absurdo no es Dios.

Si es absurdo, no podemos creer en eso, y menos dedicarle tiempo.

Entiende esto: La vida es valiosa para el Universo, así que no va a pedir a sus criaturas que asesinen a otras iguales porque han decidido creen en otra cosa. El dios que crearon las culturas antiguas es absurdo e infantil (por no decir malévolo y psicópata) y por lo tanto nosotros –poseedores de una inteligencia superior– ya no podemos basar nuestro comportamiento en entidades creadas en una época en que se pensaba que el Mundo era plano y se sostenía sobre tortugas gigantes.

La magia verdadera es para mentes evolucionadas. Evolucionemos, entonces.

Dejemos atrás las creencias que no sirven.

¿Los dogmas católicos fueron sagrados para nuestras abuelas? Es problema de ellas. Fueron obligadas a creer en estupideces. Lástima, las pobrecitas no tuvieron la oportunidad de pensar por sí mismas. No es nuestro caso.

No le debemos lealtad a la estupidez.

Los paradigmas son modelos dignos de ser seguidos… ¿Pero qué pasa cuando el paradigma ha caducado? ¿Nos aferramos a él o lo rompemos para poder avanzar?

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