LILITH: La mujer que desafió a Dios


Innuendo es una publicación feminista, sexosa, libre, combativa e irreverente, pero con buen gusto… Sí, porque nunca hay que perder el estilo. Siempre con estilo… Y con lealtad a nuestros valores.

Hoy vamos a lograr que Lilith–mencionada por primera vez en la mitología sumeria y que posteriormente fue retomada por la mesopotámica– se aparezca aquí y nos hable de lo que significó ser la primera mujer y de hecho la primera puta de la historia… Y ojo, lectoras y lectores, cuando decimos “puta” no lo hacemos como sinónimo de prostituta, ni como un término peyorativo, sino como equivalente de una sexualidad libre.queen_of_the_night

Pero no se sientan mal, chicas-amantes-del-sexo ¿Desde cuándo es pecado ser exactamente como Dios nos hizo? Porque el Todo Poderoso nos formó así, y si la sabiduría de Dios es infalible, entonces deberíamos ejercer nuestra sexualidad, porque ¿Quiénes somos nosotras para contravenir su deseo?

Para los judíos, Lilith es tabú, y aunque es parte de su mitología –pues la adoptaron mientras estuvieron asilados en Babilonia– no se le estudia, y de hecho tampoco se le menciona. Para ellos, la palabra Li-líth significa lo mismo tres cosas: ser nocturno, ave rapaz y objeto retorcido.

Siglos después, Lilith reaparece con mucha fuerza en la demonología de la Edad Media, que parece obsesionada con este ser femenino, hermoso, pero según los estudiosos, corrompido ¿Quién hubiera creído que una colección de leyendas antiguas justificaría la cacería de brujas que la religión desató sobre las mujeres?

¿Quién fue la famosa Lilith? Pues nuestra madre, ni más ni menos. Ay, perdón, chicas, pero no fue Eva… No, queridas, nuestra madre fue una puta, es decir, para que les quede más claro, una mujer que mandó a volar a Dios, al idiota de Adán y se dedicó a tener sexo con el ángel caído, más conocido actualmente como Satanás.

¿Cómo, no fue Eva nuestra madre según la Biblia? A ver, piensen un poco ¿Cuántos hijos tuvo Eva, y de qué sexo? Cuando Caín fue desterrado Lilith estaba ahí, esperándolo. Fornicaron y de entre las piernas de Lilith nació una parte de la humanidad.

Debemos disculparnos de antemano con los lectores y lectoras de Innuendo, pero esta publicación NO es complaciente, ni menos es esclava de las tradiciones machistas.  Innuendo dice la verdad, y para poder ser leales contigo, debemos declararnos en franca rebeldía. Y haciendo uso de nuestro derecho, el resto del artículo estará dirigido exclusivamente para las mujeres.

Mujer: si no quieres saber la VERDAD, no sigas leyendo; refúgiate en las leyendas bíblicas creadas para controlarte y cerrar tu mente. Si eres una esclava sumisa, no sé qué haces en Innuendo.

¡Pero, ay de ti si eres de las que piensan! Pobre de ti, mujer, porque Dios no quiere eso para ti, y menos aún que seas libre. Lo que Dios quiere es que seas sumisa, abnegada (auto-negada) sí, y que además seas ciega. Dios necesita de mujeres sumisas e ignorantes, porque así su reinado machista será eterno.

En cambio, si eres mujer y además eres inteligente, rebelde e independiente, cuidado, porque Dios no te quiere. Lo que Dios exige de una mujer es culpa, auto-negación e ignorancia ¿Por qué? Porque así te vuelves un engrane más de su maquinaria “perfecta”… Pero aquí te pregunto: ¿Quieres ser un engrane de la maquinaria de Dios, o quieres ser libre y vivir TU vida como TÚ lo decidas?

Doy por hecho que no quieres re-vivir una vez más la historia de tu madre y de tu abuela.

ENTONCES tienes que conocer la verdadera naturaleza de Lilith, porque ella fue la primera mujer creada.

Lilith fue la primera mujer creada por Dios, pero la hizo tan fuerte, tan lista y tan libre que no servía para ser la esposa de Adán, un hombre egoísta que se creía hijo de Dios (sí, porque no es lo mismo ser el hijo de Dios, que ser la creación de Dios), por lo tanto ella misma renunció al Paraíso y se volvió la puta de Samael, de quien aprendió tanto que ya no necesitó más de Dios y por nada del mundo quiso volver con Adán.

 

Esta es la historia contada por la mismaLilith…

 

succubus-photo-u1“Soy mujer y soy demonio. Creada por Dios inteligente y fuerte. Creada para ser insumisa. Rechazada por Dios por ser insumisa. Mi vagina es de fuego, creada así para procrear como cabra, pero yo no soy cabra. Quiero placer, pero no quiero parir, porque no soy ganado.

“Primero fue creado Adán. Fabricado por Dios para tener alabadores. No fue hecho de material divino, no, sino de lodo, lo más insignificante de la Tierra. Y Dios, viendo que su creación estaba sola, y para evitar que siguiera copulando con las bestias, me creó a mí, pero me hizo del mismo material impuro. Mismo padre, mismo material. Éramos iguales, pero no iguales. Adán significa “tierra”, que es estática, rígida, sucia, arraigada por siempre al mismo lugar. Lilith, en cambio, significa “viento”, que es ligero, rápido, cambiante, viajero. Ambos indispensables para el mundo, pero no iguales.

“Al inicio, ambos fuimos bendecidos con la juventud eterna para poblar su vasto planeta. Ser procreadora por siempre. Si el plan de Dios para mí era ser “pie de cría”,no debió darme inteligencia, porque para parir una y otra vez se necesita una cadera ancha y un vientre fértil, no cerebro.

“Dios quiso que los ángeles, perfectos por naturaleza, se postraran ante Adán, que estaba hecho de barro. Los ángeles, sumisos, obedecieron. Yo no. ¿Por qué había de postrarme ante alguien que era igual a mí, y en muchos aspectos, inferior?

“Adán me necesitaba, y por eso me amaba. Yo lo amaba e él, pero sólo al inicio. Sin embargo Adán era sólo un hombre, tan sencillo y fácil de entender que me aburrí pronto, después de todo, fue creado a imagen y semejanza de Dios. Ambos machos. Me aburrí.

“Rodábamos por los pastos del Edén teniendo sexo para satisfacer mi vagina hambrienta, pero Adán no tenía imaginación. Siempre igual. Él siempre arriba de mí, asfixiándome con su peso.

“Me sentía un caballo domado. Me sentía usada. Dominada. Cabalgada como si yo fuera un animal.

“La opresión no era para mí. Yo era mejor que él ¿Por qué debía yo quedar debajo? Traté de quedar arriba, pero Adán me inmovilizaba usando su fuerza. El peso de mi hombre fue asfixiando mi amor. Le propuse hacer cosas nuevas. Adán dijo ser superior a mí, debido a su fuerza. Me dijo “Si Dios quisiera que tú fueras arriba, te habría hecho a ti primero, te habría hecho mejor”.

“Deseé ser libre, ser pantera, tener alas. Tenía que haber formas diferentes de unirnos. Con él arriba mi placer estaba limitado. Yo intuía que podía llegar aún más lejos, más arriba, derramarme como él.

“Le hice ver que éramos iguales. Unas veces él debía quedar abajo, unas veces arriba. Él no quería ser igual. Quise colocarme encima. Él usó su fuerza para dominarme. Yo me resistí a que entrara en mí y depositara su semilla. Él usó su fuerza para obligarme. Me dijo “Mira, soy tan superior que puedo postrarte con una sola mano”. Me obligó. Me rasgó. Me lastimó. Sangré.

“Enfurecí entonces. Grité el nombre secreto de Elohim o como lo conozcan ustedes. Las 72 letras ocultas fueron dichas. El viento se liberó bajo mis órdenes. El viento, presto, se acumuló a mis pies, mi cabello se agitó como cien brazos, me elevé por encima de Adán. No tuve miedo. El mundo era vasto, ya encontraría yo dónde vivir.

“Fui el primer ser humano en remontar las alturas. Las mujeres volamos muchos milenios antes que los hombres.

“Volé sobre las verdes praderas hasta llegar a Oriente. La luna menguante iluminó mi viaje. Abandoné el paraíso porque me sentía capaz de sobrevivir donde fuera. En libertad, mi vagina ardía. Era ella mi aliada y mi enemiga.

“En el mar Rojo encontré al Ángel Caído. Era tan parecido a Dios, pero sin su pretensión de ser perfecto, sin su desesperada necesidad de ser adorado y de castigar a todos.

“Decidí ofrecerle mi guarida, mi secreto, mi intimidad más sagrada. Él sí supo cómo llenarme de placer. No tenía límites, ni miedos, ni prohibiciones, ni tabúes. Sí, por placer me entregué al demonio. Los vientos del amor nos sacudieron con frenesí durante siete días y siete noches. Él provocó mil lluvias de estrellasen mí. Él agradeció a Dios por haber creado una compañera tan ardiente como yo.

“Mientras yo era la puta de Satanás, Adán trataba de copular con cabras, cerdas y burras, pero hasta ellas eran insumisas, hasta que abrumado por su tristeza, Adán elevó su vista al cielo y pidió una nueva compañera para poder cumplir la orden de poblar al planeta.

“–Elohim, quiero que traigas de regreso a Lilith, la extraño– suplicó.

“Elohim mandó a Senoy, Sansenoy, y Semangelof, –tres ángeles ejecutores– para recuperar a la mujer perdida, pues Dios estaba dispuesto a perdonar mi huída. Los tres ángeles me encontraron bajo tierra, en las cavernas, obedientemente repitieron las palabras de Dios. Me negué. No quise regresar. No quise someterme a alguien tan inferior.

“­–No puedo retornar –les dije– he probado a Samael, y he yacido con él y él me ha compartido con otros miles demonios, y al final cumplí gustosa mi destino:de mi vientre han brotado miles de seres oscuros, así que no soy más pura, ni tampoco ingenua, y por lo tanto no quiero someterme a Adán… ¿Acaso no han visto que yo, con el mayor de los regocijos, he sido madre de los lilim, los hijos que los demonios engendraron en mí?

“–No puedes negarte –dijeron los ángeles– Elohim lo ordena.lilith5

“–¡No habré de obedecer!

“¿Qué no miras, Lilith, que somos Senoy, Sansenoy, y Semangelof, ángeles ejecutores creados por Dios para dar muerte? Habremos de matar a cien de tus hijos cada día, hasta que decidas someterte.

“–Prefiero esa suerte que regresar a lo que fui. ¡Jamás! Adán me hizo sangrar, en cambio Satanás es un amante dulce y complaciente– contesté decidida. –¿A caso no saben que Elohim me dio libre albedrío? Pues bien, hago uso de él y me quedo aquí, en pecado, pero libre.

“–En castigo, no podrás nunca volver a pedir la ayuda de Dios– contestaron los seres de Luz. –Si decides ser libre, lo pagarás, mujer– me advirtieron los tres.

“–Gustosa pago el precio, pero Adán también pagará– respondí. –Yo mataré a sus hijos.

“–Nosotros la protegeremos– respondieron Senoy, Sansenoy, y Semangelof.

“–No pueden salvar algo que ya está pedido. Fuera, fuera de mis tierras, vayan al Edén y entreguen mis palabras a Dios– respondí enfurecida.

“Esa noche, muchos de mis hijos demonio fueron asesinados por los ángeles. Lloré y escribí mi venganza sobre la piedra, donde aguardaría hasta llegado el momento.

“Amo el semen. Juré que yo robaría el semen desperdiciado por los hombres, ya sea por vicio, por cópulas clandestinas o durante los sueños, y que serían la semilla para crear a más niñas demonio dentro de mí, las temidas lilim-súcubos, que poco a poco irían multiplicándose hasta convertir la faz de la Tierra en un infierno.

“Mientras tanto, Elohim provocó un profundo sueño en Adán y le arrancó una costilla y de ella hizo surgir a Eva, que nació para sermi enemiga, y ella ni siquiera lo sabía. La hizo hermosa, fértil, torpe, sumisa y ciega, para que no se diera cuenta de lo insignificante que era Adán y jamás se cuestionara nada. Cuando Elohim despertó a Adán para presentarle a su nueva mujer, les advirtió a ambos que no se acercaran al úpas, el árbol de la sabiduría, porque este era tan venenoso que por el simple hecho de pasar bajo su sombra caerían muertos. Adán lo creyó, pero en Eva provocó curiosidad.

“Aprovechando los dones otorgados por mi nuevo esposo, me convertí en serpiente y pude burlar a los ángeles que custodiaban las entradas al Paraíso. Yo, la mujer serpiente, ya estaba ahí y escuché todo. Fue fácil.

“El mismo Elohim me dijo cómo destruir a sus hijos. Eva no tardó en llegar al úpas, árbol de dulces frutos, pues la nueva mujer era inocente y curiosa. Al verme se dio cuenta de que árbol no era tan peligroso. Le expliqué que su sombra era mortal, pero que a esa hora de la tarde, el sol le permitiría llegar al árbol por el otro lado.

“Eva llegó y rozó con sus pálidos dedos los frutos, tan redondos y apetecibles que sintió en la boca el deseo de morderlos, pero tenía miedo.

Frans-Floris-adan-y-eva“Al fin mujer, al poco tiempo se dejóconvencer de probar el fruto del saber. Comió. Vaya si comió. Dejó de ser tonta. Adán también comió, porque me extrañaba y pensó que si se convertía en sabio podría recuperarme. Nadie más sabio que aquél que lo ha tenido todo y lo ha perdido todo, mi amado Samael. Pero dejé que el hombre de barro creyera en sus propias fantasías porque quería verlo humillado cuando yo le negara mi carne, por siempre joven, pues Dios no me retiró sus dones.

“Eva comió gustosa del úpas, sus frutos le parecieron adictivos. La mujer hecha de costilla comió hasta saciarse. Muy sabia se tornó, mucho más que el hombre. Adán apenas lamió la semilla, gorda y lustrosa, de uno de los frutos ya mordido por la nueva hembra. Él pecó, pero con miedo. Igual pecó, pero sin disfrutarlo. Igualmente fue castigado, pero sin beneficio, porque adquirió poca sabiduría y eso lo sometería –a él y sus descendientes varones– por siempre a las decisiones de alguna mujer.

“Elohim, ensoberbecido con su propia grandeza, no adivinó lo que Samaél y yo habíamos hecho, pero al fin se dignó a descender al Paraíso para vigilar sus territorios. También humillé a Dios, pues le demostré que Él no era infalible.

“Elohim, al ver a la mujer llena de los frutos prohibidos, y las semillas y las cáscaras esparcidas por ahí, enfureció; primero porque se sintió tonto, y luego porque no le convenía que la mujer abriera los ojos, así que la castigó con dolor y sangre en su sexo, pero no pudo quitarle la sabiduría. Ahora Eva era capaz de distinguir de entre el bien y el mal, y así fue capaz de elegir lo que más le conviniera a cada momento. Ahora Eva capaz, como yo, de enfrentar a Dios, y verlo en su justa dimensión, y supo la mujer que Dios necesita de la ignorancia de los humanos para ser Dios.

“Furioso, Elohim castigó sus propias carencias en la carne de los seres que había creado. Adán y Eva fueron expulsados y maldecidos. Caminaron muchos días hasta llegar a un lugar donde podrían progresar con mucho trabajo y dolor.

“El gran Elohim perdió nuevamente a sus creaciones y se tuvo que conformar con un Edén vacío, apenas lleno de animales incapaces de adorarlo. Supo que de ahora en adelante su Expulsión del Paraiso (1871)grandeza sería cuestionada por los humanos, quienes nunca volverían a creer en Él de forma ciega, porque ahora Eva sabía que podría llegar a ser ella misma una diosa, una diosa mortal, ama y señora del mundo, pero sólo de forma temporal, porque Elohim le arrebató la vida eterna.

“Adán anticipó que Eva sería capaz de dominarlo, y soberbio como era hizo un pacto secreto con Elohim: mientras el mundo existiera, la mujer sería mencionada en las sagradas escrituras como la gran culpable, la traidora, la infiel, la que debía ser humillada constantemente, la que merecía ser oprimida a través de la fuerza física.

“Eva nombró a su primer hijo Caín pero cuanto éste mató a su hermano Abel, Eva comprendió…

“Yo, Lilith, la primera mujer, no estaba satisfecha con ver a los hijos de Elohim rodando por el desierto. No podía dejar que se reprodujeran, así que varias veces llegué hasta donde estaba Eva dormida con su nuevo bebé en brazos y se lo robé, y con él nos alimentamos Samael y yo. Contemplar a Eva buscando a sus hijos en mitad de la noche fue para mí la mayor venganza en contra de la injusticia que cometieron conmigo.

“Hasta que una noche, cuando estaba próximo su nuevo alumbramiento, contemplé a Senoy, Sansenoy, y Semangelof montando guardia frente a la choza de Eva, con sus espadas de luz cruzadas frente a la entrada, formando una protección que me hizo huir. Desde entonces, los humanostienen las imágenes de los ángeles, y cosas con filo colocadas alrededor de las cunas.

“A cada nacimiento que Eva generaba para poblar la inmensa Tierra, se iba poniendo flácida y vieja. Yo, en cambio, continuaba siendo bella, tal cual como el día en que Adán desfloró mi hendidura más secreta. Pensé que mi venganza contra él estaría completa si me volvía a desear y me le negaba.tumblr_o6m8uu5KJa1qza9dio1_1280

“Busqué a Adán, y lo que encontré fue a un anciano próximo a la muerte. La maldición de Elohim era esta. Llevé al primer hombre hasta un estanque para que mirara su imagen decrépita. Adán se horrorizó de lo que su creador mismo le hizo. Se sintió traicionado. Se hincó y rindió pleitesía a Dios, pero no por amor verdadero, sino por necesidad instintiva, por miedo, para no ser castigado más.

“Yo soy Lilith. Soy noche y soy viento. Soy madre de los Súcubos. Soy madre de los monstruos y demonios que asesinan a los humanos. Parí a los vampiros. Soy la madre de las brujas. Soy la tentadora. Soy la inspiración para las mujeres que serán libres. Las hembras humanas que me adoren serán obsequiadas con el fuego para que lo pongan dentro de su pubis y se liberen así del Gran Patriarca.

Actualmente Lilith ha logrado tener muchas interpretaciones. Para las feministas es todo un símbolode su lucha y de la libertad sexual a la que aspiran.

 

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